¿Empezar a ahorrar para el retiro a los 65 años?

Lo conocí cuando yo tenía 14 años y él 65. Se llamaba Emilio . Fue, después de mis padres, el primer gran mentor que he tenido en la vida. Nació en Puerto Rico y pasó gran parte de su vida viviendo  en Nueva York. Ahí trabajaba para una empresa dedicada a la impresión y las tintas. Era vendedor de esa compañía y, por sus buenas ventas, lo enviaron a vender fuera y promover la Marca de empresa a otros países. A los 55 años, más o menos se quedó en la Bancarrota. Se había divorciado y se estaba sin un dólar en la bolsa.  Hacía menos de un año que había renunciado a su empleo para emprender su propio negocio y después de menos de un año lo había quebrado. Tenía una hija y le prohibían verla porque no podía pagarle la pensión mensual. Es entonces que decide visitar a unos amigos en México. Quería tomarse unas vacaciones para aclarar su mente. Es en esas vacaciones cuando piensa en venir al país poner un negocio.

Con un préstamo de 30 mil dólares, y una línea de crédito por otros 20 mil, (ambos dados por su antigua empresa) decide iniciar en México un negocio, dedicado a la impresión de empaques para la industria farmacéutica. A los 65 años ya había acabado de pagar el préstamo que la habían dado y ahora se encontraba sin deudas pero sin ningún dólar ahorrado. Fue justo por esas fechas que yo lo conocí. Fue entonces que, a esa edad donde se supone ya debería estar retirado y con dinero, decide ponerse la meta de reunir, con las ganancias de su negocio, la nada despreciable cantidad de ¡1 millón de dólares!

¿Te imaginas a alguien de esa edad con una meta de ese tamaño? ¿Cuándo ya se supone que las energías de la edad son muy pocas? Bueno pues cuándo a mi me lo contó una tarde, que platicaba con él, se me ocurrió preguntarle ¿Por qué lo hacía? “Debo ahorrar dinero para cuando me retire y para mandarle a mi hija” ¿Su retiro? Pensé, ¿Pues no se supone que a esa edad usted ya no debería trabajar? Le pregunté. “ Pues bien dices, “se supone”, pero perdí todo mi dinero y de muy joven nunca ahorre, y hoy, ahorrar, es mi prioridad número uno en la vida. Para cuando sea viejo” Me contestó. ¿Cómo es que piensa hacerle? le pregunté. Me respondió que cuidado dos cosas muy valiosas para él ahora: su salud y su tiempo. “Mi salud y mi tiempo soy hoy los más valiosos Activos que tengo” me dijo.

Todos los días se levantaba a las 5:30 de la mañana puntualmente. Hacia 30 minutos de caminata, se daba un baño, desayunaba y a las 6:55 puntualmente, todas las mañanas, abría su negocio para recibir a sus empleados que entraban a las 7 en punto. Así lo hizo religiosamente durante los 20 años en que lo conocí. Él fue quien me dio mi primer empleo formal antes de terminar la secundaria. Además de darme trabajo me dio, todas las mañanas al llegar al trabajo, los mejores consejos que he recibido. Estudiar es uno de los mejores caminos para avanzar en la vida,nunca dejes de hacerlo. “Cuida tu salud y tu dinero. Después de estudiar haz ejercicio y ahorra un peso de cada diez de los que ganas”

Murió a los 85 años de edad y logró enviarle a su hija, que vive, en Estados Unidos, un millón de dólares. Dejó , como herencia a su esposa, la empresa en México y los tres predios de las plantas de las empresas impresoras y maquiladoras de envasado de medicinas. ¿Por qué te conté todo esto? Porque es un caso cercano que me inspira una profunda admiración y respeto. Éste uno de las cuatro historias  que prometí contarte sobre personas que van vivido un retiro exitoso. El señor Miranda (ese eras su apellido) logró, con trabajo, esperanza y disciplina vivir una etapa de “vejez” muy productiva y feliz. Cada año viajaba una vez a Nueva York ( su segunda tierra decía él) y una vez a Puerto Rico. Logró reunir, en Activos, como  5 veces más de lo que pensaba y mejor aún. vivió una etapa final de su vida muy plena.

Este fue, para mi, un ejemplo viviente de que no importa la edad que se tenga, siempre se pueden lograr los sueños financieros y ser feliz en el camino. Lo aprendí de primera mano. De alguien que me dijo, que la condición para que me diera trabajo era que, le prometiera que NUNCA, NUNCA, NUNCA iba a dejar de estudiar y que siempre intentaría ser un poco mejor cada día.  El señor Miranda, junto con su esposa, han sido unas personas que., con sus consejos y ejemplo, me han dado una motivación para pensar que se puede. Mañana te contaré la historia de su esposa. Para que veas qué importante fue ella en el éxito de él. Pieza clave diría yo.

Antes de irte quiero preguntarte ¿La historia te pareció interesante? ¿Te ayudó a reflexionar? Recuerda dejar tu opinión para saber si este es el camino para enseñarte a tener un retiro

 

3 comentarios
  1. Mariel Kuri
    Mariel Kuri Dice:

    Me gustó mucho esta historia Eloy, es muy inspiradora. Nos enseña sobre el valor del trabajo y la determinación. Me veo más motivada a llevar a cabo mi presupuesto y ejercitarme.

  2. Eloy López
    Eloy López Dice:

    Mariel,

    Que bueno que te gustó la historia y mejor que te inspiró a la acción. A cuidar tu salud y tu dinero.

    Espera mañana el siguiente. Espero también te inspire.

    ¡Gracias por comentar!

    Saludos,

    Eloy López

Trackbacks y pingbacks

  1. […] tenía 13 años  y ella unos 55. Me refería a ella como la Señora Miranda, porque era esposa  Señor Miranda (de quién ayer te conté su historia).La conocí cuando yo tenía 13 años  y ella unos 55. Me refería a ella como la Señora Miranda, […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *