Los seguros y el Breaking Good.

Había una vez en en la vida real un personaje llamado Eduardo López y conocido entre sus amigos como Lalo López. Su vida ha sido muy feliz. Tiene recuerdos muy agradables de su infancia. De joven quiso ser futbolista pero terminó siendo publicista ( lo cual para nada es un fracaso) y fundó una de las mejores Agencias de Publicidad de México, llamada Oveja Negra. Se casó con una gran mujer y crearon una gran familia. En junio de este año recibió la noticia de que tenía cáncer en el hígado y no sólo eso, ya se encontraba en una etapa bastante avanzada. Algo muy parecido a la historia de Walter White y su Breaking Bad que ya te conté en este blog.

A diferencia del personaje de ficción de la Serie, Lalo, un personaje de la vida real, decidió hacer de esto su Breaking Good el cual empezó por hacer una serie de elecciones para ser una historia de éxito. Empezo por elegir ensanchar su vida. Su madre falleció hace 10 años de lo mismo y él decidió que iba a hacer de este evento algo diferente. Entre otras cosas, abrió su blog El Diario de un Guerrero que sirviera para contar su historia y que, el hecho de hacerlo, sirviera a más personas que enfrentan la enfermedad a ver cómo pueden lidiar con ella de una mejor forma. No sólo eso, decidió enfrentar su enfermedad de una forma diferente.

Yo tuve la enorme fortuna de conocer a Lalo en uno de los webinars gratuitos de Quidam Global donde compartió su historia, la cual puedes conocer directamente viendo la grabación dando click aquí, donde nos comentó que se estaba reconciliando con el cáncer. Cuando lo vi y escuché casi me hace llorar. Debo confesarte que me toco de una forma que pocas veces algo o alguien lo había hecho. Su historia me conmovió enormemente. ¿Por qué? Por tantas cosas que sería largo enumerarlas aquí. La primera fue por su forma de enfrentar la situación: Decidió que su historia fuera una historia de éxito y que esto no fuera una desgracia o recordado por su familia como un evento malo o que les cambió la vida para mal.

Lalo decidió hacer una serie de elecciones que lo han llevado primero a luchar contra el cáncer  y después a buscar reconciliarse con él. Tal vez, a éstas alturas te estés ¿pero qué tiene que ver ésto con los seguros? Pues mucho, porque justo gracias a ellos es que él decidió darle batalla inicial a la enfermedad y así ganar tiempo para poder después reconciliarse con el cáncer.

Cuando conocí la historia de Lalo le pedí que nos regalara una entrevista en vídeo para el blog. El objetivo es que conozcas de primera mano una historia de éxito y una vida que se está transformando positivamente gracias al cáncer.

Hoy te dejo la primera de tres partes de que consta la entrevista. Espero que el verla sea inspirador para ti y que si estás enfrentando un proceso similar puedas conocer que se puede hacer algo.

Espero te guste. ¡Cuídate mucho!

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4 casos en los que no necesitas un seguro de vida.

Para mí hay cuatro cosas que te hacen saber que NO necesitas un seguro de vida:

1.- Ya colgaste los tenis. Esta es una razón que parece ridícula o absurda. En realidad lo es, pero es real. No quiero decirte que es demasiado tarde para pensar en ello, pero la verdad es que dudo mucho que alguna aseguradora quiera asegurar a una persona que “ya se siniestró”. Es como si aceptara asegurar autos chocados o que ya se robaron. De hecho, si lo piensas bien, una persona que ya está muerta no necesita nada. Un seguro de vida menos.

2.- Eres un bebé. Los seguros de vida en México aceptan asegurar a personas de 12 años en adelante. Los bebés necesitan sólo dormir y comer. También que los atiendan en todas sus necesidades. Ellos en realidad no deben preocuparse de muchas cosas. Tal vez sólo de llorar lo suficiente duro para poder comunicarse y avisar que necesitan ayuda. Ellos dependen de las demás personas. No hay nadie que dependa de ellos. Por eso no necesitan un seguro de vida.

3.- Tienes más de 70 años. Pues debo decirte que así como los bebés no pueden tener un seguro de vida, las personas que ya rebasan las siete décadas de vida tampoco son personas asegurables. De hecho la edad límite para contratar un seguro de vida es justo 70 años. Además, si lo piensas bien, una persona de esa edad ya no “debería” tener hijos pequeños que dependen de ella. Aunque debemos reconocer que hay sus excepciones a la regla.

4.- Eres vagabundo. No tienes casa, trabajo ni nadie más de quién preocuparte. Si esta razón te parece dura la verdad es que así es. No eres una persona que dependas de tu trabajo, que seas alguien productivo. Parece que si llegas a fallecer nadie se vería afectado económicamente por tu muerte. De hecho parece que tú eres una persona que depende de la caridad y el dinero que los demás puedan darte. No al revés.

 ¿Te parece que exageré un poco? La verdad es que ese era el objetivo al escribir esto. Usar la exageración para ayudarte a ver las situaciones absurdas y tal vez graciosas en las que los beneficios que tienen los seguros de vida pues no tienen ningún sentido. Quiero ayudarte a reír un poco y a que te puedas ubicar dentro de una situación que te haga preguntarte si yo no estoy en ninguna de esas situaciones

 ¿Necesito un seguro de vida? ¿Para qué me serviría a mi comprar un seguro de vida?

Sólo te digo que si eres una persona joven, productiva aun sin tener hijos necesitas tener un seguro de vida. Ya no digamos si eres padre o madre de familia, es un hecho que tienes la necesidad que tienes de estos seguros.

Pero la cosa hoy no es ponerse serios, es sólo pensar en cosas absurdas y reír un rato.

¡Buen inicio de semana!

Los seguros y Breaking Bad

Tiene 50 años, es maestro de Química en una secundaria, está casado, tiene un hijo de 16 años y está a punto de ser padre por segunda vez. Le acaban de avisar que tiene cáncer de pulmón y que le queda poco tiempo de vida, él es Walter White. Una serie de problemas se le viene encima. Su seguro médico no es tan amplio. El tratamiento es muy costoso y su aseguradora no va a cubrir los gastos del costoso tratamiento. Eso ocasiona que Walter se preocupe de todos los problemas financieros que se le vienen encima a la familia. Más aún los que se le van a venir si él no logra ganarle la batalla a su enfermedad.  Eso es lo que más le preocupa.

Es por esas preocupaciones que Walter decide buscar opciones. Hace cuentas y si él llega a morir su esposa no tendría con qué pagar la hipoteca de la casa, ni mantener a su hija que está por nacer y a su hijo, además de poder pagarles las escuelas. Buscando opciones para generar dinero, de forma rápida, es que decide dedicarse a fabricar droga con uno de sus ex-alumnos. Aprovechando sus grandes conocimientos en química decide elaborar un “producto” de la más alta calidad y empezar a venderlo. El objetivo inicial es generar dinero suficiente para pagar su tratamiento y dejar a su familia un capital suficiente para que viva como hasta ahora unos 10 años más al menos.

Pero ¿Cuánto es lo que él necesita dejarles de seguro de vida a su familia? Haciendo cuentas con su “socio” llega a un monto total de 737 mil  dólares en total. Ese es el monto de “seguro de vida” que necesita dejarle a su familia. El cálculo incluye, según White, el monto de dos carreras universitarias, saldar la hipoteca de su  casa y la manutención de su esposa y sus dos hijos por al menos 10 años. El problema que tiene ahora es el tiempo. De acuerdo a los resultados médicos puede no quedarle ni un año más de vida. Debe reunir ese dinero que calculó en el menor tiempo posible. Debe acelerar la producción de su negocio. Es así que genera un montón de problemas adicionales.

Como te conté en el post anterior, empecé a ver la serie de televisión Breaking Bad y cuando llegué a esta parte de la historia no pude evitar pensar que todo se hubiera arreglado, o se hubiera evitado, si Walter hubiera sido precavido y contratado antes un buen seguro de gastos médicos y además un seguro de vida y un par de seguros educacionales para sus hijos. Justo después pensé que si él lo hubiera hecho en realidad no hubieran escrito la historia y la serie de televisión ni siquiera hubiera existido. O al menos la historia hubiera sido bastante aburrida y un “rating” muy bajo. Las historias de las personas previsoras, pensé, suelen ser bastante aburridas.

Me di cuenta que la mayoría de las personas necesitamos que nuestra vida tenga adrenalina, emoción o acción. A nadie nos gusta una vida aburrida ¿Será que por eso que posponemos muchas cosas? ¿Será que por eso dejamos tantas cosas hasta el final? No lo sé. Lo que sí me quedó claro con esta historia es que muchas personas pueden ir por la vida pensando que prevenir es aburrido. Ahorrar o pensar en el futuro es cosa de personas aburridas. Hay que vivir el momento, gastarse todo lo que se gana y no ahorrar nada.

El domingo antepasado cuando empecé a hacer estas reflexiones, mientras llegué a esta parte de la serie, pensé ¿Qué haríamos muchas personas si nos dicen mañana que tenemos cáncer terminal? que nuestra fecha de caducidad en ésta vida ya está por cumplirse. Con eso en la mente me fui a la cama. Yo que tengo dos hijos pequeños no pude dejar de pensar lo irresponsable que podemos llegar a ser. El lunes por la mañana, con ésta reflexiones muy frescas en mi cabeza, asistí al webinar de Quidam Global donde Eduardo López  director de una agencia de publicidad nos contó su historia personal y me quedé mudo con las similitudes de su historia con las del protagonista de la serie de Breaking Bad.

Mañana te contaré lo que aprendí de Eduardo y de su historia de la vida real. Su historia Una historia que me dejó muy tocado y que me ayudó a saber que las historias de la vida real son mucho mejores las que vemos en la televisión y además me ayudó saber que nuestra historia personal depende de las elecciones que vamos haciendo a lo largo del camino. También me ayudo a saber que tener seguros contratado puede no ser tan aburrido como creía. Pero la historia de Lalo te la contaré en un próximo post.

Por hoy ¡cuidate mucho!

Recuerda que si necesitas asesoría para contratar seguros de vida, o de gastos médicos, puedes pedirme una sesión de asesoría de 50 minutos por skype.

¿Quieres saber qué puedo hacer por ti? Dala click aquí y ve el vídeo de 5 minutos donde te lo explico.

¿Cómo saber si un familiar fallecido tenía Seguro de Vida y yo era beneficiario?

Una de las preguntas que más me han hecho por diferentes medios es la del título. Las personas fallecen sin dejar en orden o avisar a sus familiares que tenían Póliza de Vida. En el pasado ocurría que existían muchas pólizas si cobrar. Las aseguradoras no van a buscar en el Obituario y después en sus Sistemas y posteriormente avisarles a los beneficiarios. Tampoco van a buscar en las Delegaciones todas las Actas de Defunción y empatarlas con el sistema. Para que un evento sea cubierto por la aseguradora el paso número 1 es AVISARLE. Si ella no recibe aviso de reclamación NUNCA se enterará de que paso algo con sus asegurados.

Haciendo alguna analogía con el Seguro de autos, es como si la aseguradora tuviera que enviar un ajustador sin recibir ninguna llamada. Todo el proceso anterior llevaba a que muchas pólizas contratadas se quedaran sin pago al ocurrir el fallecimiento del asegurado. La familia encontraba unos papeles en algún cajón mucho tiempo después y aún así no acudían a la aseguradora. Es por esto que desde 2008 la COND– USEF y la AMIS (Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros) crearon una Base de Datos conocida como Sistema de Información sobre Asegurados y Beneficiarios de Seguros de Vida (SIAB-Vida). Para que las personas puedan acudir a ella y , bajo cierto procedimiento, pedirle que le informe si el familiar muerto tenia pólizas, con quién y si ellos son beneficiarios.

El procedimiento es sencillo. Debe cumplir los siguientes requisitos:

1.  Presentar solicitud.

2.  Acompañarla con el acta de defunción del presunto asegurado.

3.  Identificación oficial del solicitante o representante legal, y

4.  Comprobar el interés legal que lo anima (si se es padre, madre, cónyuge, concubino/a, hijo/a(s) nacidos dentro/fuera del matrimonio, primo/a, sobrino/a, nieto/a, etc.)

Después de presentar lo anterior en cualquier oficina de la COND– USEF, ésta hará las gestiones correspondiente ante la AMIS, ésta a su vez informará el resultado de la búsqueda a la COD– USEF, quien será la encargada de informarla a l interesado. Para evitar vueltas innecesarias pueden hablar antes a a los teléfonos: 53 40 09 99, en el D.F., y área metropolitana; y al 01 800 999 80 80, del interior de la República

Espero que dicha información aclare sus dudas. Les recuerdo que pueden suscribirse gratis a VITALIS nuestro boletín informativo, o contactarnos por cualquiera de los medios que vienen en la pestaña de CONTACTO.