Porque todos nos vamos a morir

Esta no es un noticia apocalíptica. Es un hecho. Todos vamos a morir algún día.

La buena noticia es que no todos lo haremos al mismo tiempo. ¿Conoces a un ser humano que sea eterno? Yo todavía no. Ahora, ¿cuándo vas a morir tú ? o ¿cuándo voy a morir yo? No lo sabemos.

Esperemos que falte mucho tiempo para ello y que antes de que suceda tengas oportunidad de hacer todas esas cosas maravillosas con las que sueñas: ver crecer a tus hijos, conocer las pirámides de Egipto, hacer ese viaje de safari al África salvaje, conocer la Antártida para ver como se reproducen los pingüinos; poner tu propio negocio y hacerlo crecer hasta las nubes, y tantas otras cosas que todavía no tienes palomeadas en tu lista de “Cosas que hacer antes de morir”. Leer más

¿Cuál es tu Valor Económico?

La vida de los seres humanos tienen un valor por el simple de hecho de estar vivos. Si nos ponemos románticos podemos decir que ese valor es igual para todos. En ese sentido, todos los seres humanos son iguales y valen lo mismo. Desde el punto de vista económico tienen otro valor, conocido como Valor Económico de Vida. Ahí ya no todos son iguales ni valen lo mismo. Principalmente, porque ese valor depende de lo que un ser humano en particular podrá generar, directa o indirectamente, para la economía a lo largo de toda su vida o en un periodo.

Ahora que estamos en pleno Mundial de Futbol podemos ejemplificarlo claramente. No vale lo mismo la carta del Chicharito Hernández que la de Messi o la del tan amado-odiado Cristiano Ronaldo, conocido como CR7. Su valor, en términos económicos, tiene que ver con su habilidad para patear la pelota y otras cosas más. Como por ejemplo, su carisma y conexión con los aficionados, lo cual se traduce en venta de camisas, zapatos, boletos al estadio para ir a verlos y una gama interminable de productos ligados a su imagen. Todo eso finalmente se traduce en dinero para ellos, sus equipos, sus selecciones y las marcas que representan. Toda una derrama económica.

Ahora, ¿qué pasa si uno de ellos llega a morir o a lesionarse y ya no pudiera seguir jugando? Sería una tragedia sin duda, sobre todo una tragedia económica para sus familias y equipos, no se diga para las marcas que representan. ¿Por qué? Simple. Por todo el dinero que los involucrados invirtieron en ellos y finalmente terminarían por no ver de regreso con la ganancia calculada. Ahora, el punto es saber por qué les metieron todo ese dinero. Porque calculan todo lo que estos jugadores pueden darles mucho más dinero de regreso, no porque sean hermanas de la caridad.

Tu vida, aunque no seas un jugador de futbol habilidoso y carismático también tiene un valor económico. El cual está dado por tus habilidades en otras áreas que sumadas generan dinero para ti, tu familia y tu empresa a lo largo de tu vida. Ahora, ¿has pensado qué pasaría si te llegas a invalidar total y permanentemente, y ya no puedes trabajar nunca más?, ¿quién te pagaría el sueldo que hoy ganas? o peor aún ¿qué pasaría si llegas a morir de forma prematura?. Sin duda sería una desgracia para ti y tu familia.

Regresemos a los jugadores. ¿Cómo se protegen las empresas que invierten tanto dinero en ellos para protegerse si se invalidan o mueren? Simple: contratan seguros de vida sobre los jugadores donde ella, las empresas, son las beneficiarias, porque se verían afectadas económicamente si a ellos les pasa algo. Entonces, tú deberías replicar la acción y solucionarlo por medio del mismo instrumento: un seguro de vida, la forma más adecuada, inteligente y económica de protegerte a ti en caso de sufrir invalidez total y a tu familia en caso de que sufras una muerte prematura. Ahora bien, ¿por cuánto tendrías que asegurarte? Depende del cálculo de cuánto dinero vas a generar para ti y tu familia en los próximos años, pero como ese cálculo es un poco largo te lo platicaré otro día. Por hoy el espacio llegó a su fin.

Por favor, cuídate mucho. Nos leemos en la próxima columna.

Publicado en Capital de México, el 24 de junio de 2014

¿Por qué las personas deben ser dueñas de su seguro de vida?

Ayer por la tarde asesorando a un joven de 30 años respecto a los seguros de vida que pudieran ser mejores para él. Me preguntó:”En seguros de vida ¿Qué es mejor? ¿los seguros temporales o los vitalicios?  y no me digas que depende” me dijo así de repente. Sin dudarlo le respondí que los seguros de vida vitalicios. También son  conocidos como Ordinarios de Vida y son mucho mejor que los temporales en el largo plazo. ¿Por qué? Porque en algún momento pasan a ser propiedad del asegurado y no de la aseguradora. Así de simple. Más ahora que hay seguros de vida vitalicios con pagos limitados y con alta recuperación. “A ver a ver, barajame el tema más despacio, ¿Cómo está eso de que las personas son dueñas del seguro de vida? Me comento,

Una persona que contrata un seguro de vida Temporal de mera protección siempre estará rentando el seguro. La póliza nunca será de ella. En caso de muerte el dinero pasará a manos de sus beneficiarios. Es como el seguro de un auto, si hay siniestro la aseguradora paga sino pasó nada entonces no devuelve nada a la persona que estuvo asegurada. Es un seguro de mera protección. Simple. Entonces el asegurado tendrá que seguirlo pagando siempre y no verá ningún monto de dinero volver a él mientras viva. Como dice mi amigo Enrique Fernández estará rentando siempre el seguro de vida.

Por otro lado las pólizas de seguro de vida vitalicio con pagos limitados en algún momento pasan a ser propiedad de la persona asegurada.¿Cómo sucede ésto? Al final del plazo de pago pactado. Desde ese momento el asegurado ya no tiene la obligación de seguir pagando y la póliza estará vigente mientras ella siga viva y con la ventaja de tener en sus manos una Tabla de Valores Garantizados, a la cual le llamamos Certificado de re-compra y que cada años que pasa tiene un valor en efectivo, a favor del asegurado, más alto. Así la persona asegurada puede decidir si ya no le conviene seguir con la póliza y venderle a la aseguradora el total de su póliza o sólo una parte de ella y recibir dinero a cambio.

Para entender mejor el caso me pidió que hiciéramos un ejemplo con un seguro de vida, con esos beneficios, para él que, como te dije al inicio, tiene 30 años. Quiere “comprar”, literalmente, una póliza de seguro de vida que sea de él durante toda su vida. Empezamos con un ejemplo de una suma asegurada por un millón de pesos y con plazo de pago a cinco años. La cual le “cuesta” en total cinco pagos anuales de  51 mil 750 pesos.

Revisando su Tabla de Valores Garantizado vemos que si él quisiera venderle toda la póliza a la aseguradora, el año 10 de vigencia, ésta le paga 291 mil 600 pesos por ella. Esto es más de lo que él pago en total en los cinco años. ¿Qué pasa si él mejor la quiere vender al año 15? La aseguradora le garantiza pagarle por su seguro de vida 334 mil 760 pesos.  “Oye ¿Cuánto me pagaría por ella en el año 35?  542 mil 70 pesos es lo que dice su Tabla. Me preguntó ese año porque sería cuando él cumple 65 años de edad. Y es cuando piensa retirarse.  Calculó que podría servirle como un pequelo fondo para  su retiro. Hay que mencionar que él no tiene la obligación de venderle la póliza a su aseguradora. Puede hacerlo en el momento que a él más le convenga y por la parte que él quiera. No necesariamente debe ser la totalidad.

Aquí en éste punto es donde ya  empieza a verse quién es dueño de la póliza. En realidad la persona asegurada es la dueña de su seguro de vida. Ella es quien finalmente decide, mientras viva, cuándo y cuánto vende. Eso es flexibilidad porque de hecho el dinero que viene en su póliza puede servir para muchas cosas más. Por ejemplo puede usar el Valor en efectivo a su favor como garantía de un préstamo bancario o personal y así acceder a tasas de interés más bajas, pero eso en realidad es ya un plus de lo que se puede hacer cuando una persona es duela de su seguro de vida, cosa que con un seguro temporal no se puede hacer.

Los seguros de vida no son los únicos que pueden ser propiedad del asegurado, también están los seguros de retiro con pagos limitados como el famoso Proyecta 10 de GNP que también le da esa ventaja al asegurado adicional a una alta recuperación en edades como la de él. Justo mañana te hablaré de por qué una persona debe ser dueña de su seguro de retiro.

Por hoy es todo, espero haber explicado claramente el tema, que haya sido interesante para ti y que si necesitas asesoría me pidas la sesión por skype para ayudarte.

Por favor ¡Cuídate mucho! nos vemos mañana.

¿Cómo saber si un familiar fallecido tenía Seguro de Vida y yo era beneficiario?

Una de las preguntas que más me han hecho por diferentes medios es la del título. Las personas fallecen sin dejar en orden o avisar a sus familiares que tenían Póliza de Vida. En el pasado ocurría que existían muchas pólizas si cobrar. Las aseguradoras no van a buscar en el Obituario y después en sus Sistemas y posteriormente avisarles a los beneficiarios. Tampoco van a buscar en las Delegaciones todas las Actas de Defunción y empatarlas con el sistema. Para que un evento sea cubierto por la aseguradora el paso número 1 es AVISARLE. Si ella no recibe aviso de reclamación NUNCA se enterará de que paso algo con sus asegurados.

Haciendo alguna analogía con el Seguro de autos, es como si la aseguradora tuviera que enviar un ajustador sin recibir ninguna llamada. Todo el proceso anterior llevaba a que muchas pólizas contratadas se quedaran sin pago al ocurrir el fallecimiento del asegurado. La familia encontraba unos papeles en algún cajón mucho tiempo después y aún así no acudían a la aseguradora. Es por esto que desde 2008 la COND– USEF y la AMIS (Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros) crearon una Base de Datos conocida como Sistema de Información sobre Asegurados y Beneficiarios de Seguros de Vida (SIAB-Vida). Para que las personas puedan acudir a ella y , bajo cierto procedimiento, pedirle que le informe si el familiar muerto tenia pólizas, con quién y si ellos son beneficiarios.

El procedimiento es sencillo. Debe cumplir los siguientes requisitos:

1.  Presentar solicitud.

2.  Acompañarla con el acta de defunción del presunto asegurado.

3.  Identificación oficial del solicitante o representante legal, y

4.  Comprobar el interés legal que lo anima (si se es padre, madre, cónyuge, concubino/a, hijo/a(s) nacidos dentro/fuera del matrimonio, primo/a, sobrino/a, nieto/a, etc.)

Después de presentar lo anterior en cualquier oficina de la COND– USEF, ésta hará las gestiones correspondiente ante la AMIS, ésta a su vez informará el resultado de la búsqueda a la COD– USEF, quien será la encargada de informarla a l interesado. Para evitar vueltas innecesarias pueden hablar antes a a los teléfonos: 53 40 09 99, en el D.F., y área metropolitana; y al 01 800 999 80 80, del interior de la República

Espero que dicha información aclare sus dudas. Les recuerdo que pueden suscribirse gratis a VITALIS nuestro boletín informativo, o contactarnos por cualquiera de los medios que vienen en la pestaña de CONTACTO.