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¿Los seguros de vida son seguros de muerte?

Muchas veces he estado enfrente de personas hablando de un tema tan importante como el seguro de vida y he recibido el comentario: “No, no, amigo, los seguros de vida deberían llamarse seguros de muerte no me quieras ver la cara”.

Debo confesar que la primera vez que escuché ese comentario sí me hizo sentir mal y hasta sentir que tenían razón. Ya que el seguro de vida paga en caso de fallecimiento. Leer más

¿Cómo saber si necesitas seguros?

Tal vez tú seas una persona que siente que no necesita algún seguro. No es que seas una persona irresponsable o poco previsora. Lo que sucede es que no te has dado tiempo de pensar en ciertos problemas que puedes tener y desconoces.

Hoy quiero explicarte cómo es que puedes descubrir qué tan bien preparado estás para evitar que algún evento en tu vida puede causar un quebranto fuerte en tu economía o de plano dejarla inservible. El método que quiero proponerte es simple y consiste en cuestionarte sobre las consecuencias ante diversas circunstancias que podrían sucederte. Leer más

Porque todos nos vamos a morir

Esta no es un noticia apocalíptica. Es un hecho. Todos vamos a morir algún día.

La buena noticia es que no todos lo haremos al mismo tiempo. ¿Conoces a un ser humano que sea eterno? Yo todavía no. Ahora, ¿cuándo vas a morir tú ? o ¿cuándo voy a morir yo? No lo sabemos.

Esperemos que falte mucho tiempo para ello y que antes de que suceda tengas oportunidad de hacer todas esas cosas maravillosas con las que sueñas: ver crecer a tus hijos, conocer las pirámides de Egipto, hacer ese viaje de safari al África salvaje, conocer la Antártida para ver como se reproducen los pingüinos; poner tu propio negocio y hacerlo crecer hasta las nubes, y tantas otras cosas que todavía no tienes palomeadas en tu lista de “Cosas que hacer antes de morir”. Leer más

¿Cuándo deben retirarse los futbolistas?

Las personas que tienen un trabajo “normal”, regularmente se retiran a los 60 ó 65 años. Los futbolistas lo hacen, en promedio, a los 35 años. Hay excepciones como la de algunos porteros que a los 40 todavía siguen jugando o casos como el de Cuauhtémoc Blanco quien sigue en activo con el Puebla. ¿Cuándo es que deben retirarse estos trabajadores de la pelota? Pues como dice el dicho: “Hasta que el cuerpo aguante.” Literalmente. No antes, no después.

La vida laboral de un futbolista puede durar, si bien le va, 15 años. La gran mayoría de ellos empieza a jugar con un sueldo decente que le permita vivir y mantener a su familia, a los 20 años. Durante los próximos 10 años se encuentra la etapa más productiva de su carrera. Los últimos cinco años regularmente suelen ser los más difíciles laboralmente hablando. El cuerpo ya empieza a cobrarles las facturas de tantos partidos y viajes. El sistema que premia mucho a la juventud los empieza a presionar. Las jóvenes promesas que vienen empujando por un lugar en los equipos los obliga  a aceptar sueldos cada vez más bajos.

Ese sistema que los favoreció cuando ellos eran jóvenes y bellos es el mismo que ahora, a los 35 años, los hace sentir viejos y tal vez hasta feos. Parece ser la ley de la selva. Selección Natural en el futbol, dirían algunos. Los obliga a retirarse a una edad en la que en cualquier otra profesión estarían empezando a despegar y a forjar un futuro.

Ahora, ¿qué pasa si antes de esa edad se lesionan de gravedad? Pues el mismo sistema los deja en pausa, como es el caso de Neymar, el cual te conté en la columna anterior. El caso de Héctor Moreno, jugador de la selección mexicana, que se lesionó en juego del Mundial, está en la misma situación.

Ni hablar del caso del Chapito, Luis Montes, jugador del León que se fracturó la tibia y el peroné en una jugada con un integrante de la selección de Ecuador que también terminó fracturado, en un partido de la selección mexicana, previo al Mundial. Luis era, hasta antes de su lesión, uno de los jugadores con más futuro.

Jugar en Brasil 2014 le daría la gran oportunidad de mostrarse a los ojos del mundo, para ser llamado a estar en un club de Europa. Se esperaba que su su valor económico subiera. Después de lo que le pasó su valor está en riesgo de bajar o en el peor de los casos, desaparecer.

Como puedes ver, en el caso de los futbolistas profesionales, eso de planear su retiro es algo muy incierto. Los riesgos que enfrentan son mayores a los que enfrenta una persona “normal”. Al menos son más evidentes, porque de la noche a la mañana pueden perder su principal habilidad para generar ingresos. Las lesiones los acechan todo en todo momento y el tiempo que dura su carrera no es mucho, comparado con otras profesiones. Los seguros, sin duda, deben ser sus mejores aliados.

Ellos deben aprender a ver a los seguros como sus compañeros inseparables en la carrera. Hoy, la mayoría de los seguros de gastos médicos mayores en México cubren el riesgo que representa su actividad profesional. Hay también seguros de retiro que prevén la posibilidad de garantizar con pocos años de ahorro, un buen retiro, pero de eso te hablaré otro día. Por hoy es todo. Por favor, ¡cuídate mucho! Nos vemos en la próxima edición.

Publicado en Capital de México, el 10 de julio de 2014.

El valor de un 10 en el futbol

Tiene 22 años, nació en Brasil. Según datos de Forbes México, el Club  Barcelona firmó un contrato con él hasta 2018 por 74 millones de dólares. En su espalda lleva el número 10 de la selección brasileña, el mismo que llevó Pelé, y también lleva cargando todo el peso de su país por la “obligación” que tiene su equipo de ganar este Mundial. Se llama Neymar y ocupa el lugar 16 en la lista de Forbes de los atletas mejor pagados.  Las ganancias personales de este jugador, hasta junio de éste año, se calculaban en 33. 6 millones de dólares.

Inició este Mundial como uno de los jugadores favoritos de la afición. Además de ser un mago con el balón, tiene un carisma que lo hace conectar con las personas de una forma entrañable. Eso le genera un valor de mercado adicional. Así lo ven las marcas que han invertido en él. Nike, Panasonic, Volkswagen y otras más como L’Oréal han gastado en este jugador 16 millones de dólares anuales para que sea parte de su imagen de marca.

 Si vas sumando hasta aquí, la cuenta ya es larga y su valor de mercado es bastante alto. Debemos adicionar que la venta de su camiseta con el 10 de Brasil tuvo un incremento de 200 por ciento, apenas empezó el Mundial. Tomemos nota además de que el Barcelona pagó por su traspaso 124 millones de dólares.

La semana pasada, cuando su equipo enfrentó a la selección de Colombia, a dos minutos de que el partido llegara al final, recibió una falta por la espalda. Cayó al pasto y empezó a quejarse de una forma inusual. Gritaba de dolor. Todos pensaban que era parte de un espectáculo de parte de Neymar. Cabe mencionar que ya había ganado la fama de dejarse caer fácilmente para que los árbitros marcaran falta. Esta vez, las caras de dolor no eran falsas. Eran más reales que nunca. Tuvo que abandonar el campo en camilla. No pudo salir por su propio pie. En ese momento, nadie se imaginaba que el Mundial había llegado a su fin para este jugador tan valiosopara muchos. Tal vez sólo él sabía lo grave que podría ser el asunto.

El doctor de la selección brasileña fue el primero que tal vez recibió de golpe la noticia cuando se acercó a atenderlo. “No siento las piernas” fue lo primero que le dijo Neymar. No creo que haya peor noticia que esa. Después de realizarle los estudios médicos de rigor se dio la noticia al mundo: el 10 de Brasil tenía fractura de vértebra y el Mundial había terminado para él. La noticia fue inesperada y ha puesto a temblar a muchos.

Desde el director técnico de su selección, que sin él tendrá que replantear la estrategia de juego para ser campeones, seguido por el Barcelona, club dueño de su carta,  continuando por todas las marcas que han invertido en él, y finalizando con él mismo y su familia.

No se sabe si la fractura le generará una invalidez temporal o permanente Neymar regresó a la concentración de su equipo en silla de ruedas y con gran tristeza a cuestas, una tristeza que resulta más pesada que llevar a su país en la espalda. Es casi imposible no llorar al verlo así. Estoy seguro que en estos momentos, las aseguradoras que lo protegieron están recibiendo llamadas de parte de Barcelona y de las marcas invirtieron en él.

Las pólizas de seguro que debieron haber contratado para cubrir una eventualidad de este calibre. Hoy, el valor económico del 10 de Brasil acaba de cambiar y podemos decir que, de momento, también está fracturado, igual que la vértebra de su espalda. Espero que se recupere pronto, pero también espero que haya tenido la precaución de contratar seguros para él y su familia en caso de una eventualidad como esta. Espero algo mejor: que se recupere pronto y que pueda seguir jugando. Por hoy es todo. Por favor ¡cuídate mucho!

Publicado en Capital de México, el 8 de julio de 2014.