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¿TODOS LOS SEGUROS DE AHORRO SON SEGUROS DOTALES?

Muchas personas creen que todos los seguros de ahorro son seguros dotales. Si tú eres una de ellas, desde ahora te comentamos que eso es incorrecto.

Los seguros Dotales pertenecen a los seguros de ahorro, sin embargo, no todos los seguros de ahorro son seguros Dotales.

Esto puede parecerte confuso, no te preocupes, no eres experto en seguros y nosotros estamos para explicarte.

Los seguros de ahorro tienen su origen en las pólizas de vida universal, las cuales nacen con el objetivo de que  las personas dejen de ver a los seguros de vida como un instrumento que solo paga si te mueres y empiecen a aprovecharlo como un instrumento financiero con más posibilidades, como son la de crear un fondo de ahorro que genere intereses que en un futuro puede ser aprovechado por el dueño de la póliza para cumplir esos proyectos que requieren una inyección de dinero; con esto las pólizas de seguro de vida se convirtieron también en creadoras de patrimonio.

Los seguros universales cuentan una reserva matemática que puede estar junta o separada de la suma asegurada, la operación de la póliza permite que la aseguradora tome de esta reserva  mes con mes lo que le cuesta asegurar a esa persona.

¿De qué se compone esta reserva matemática? De todas las aportaciones que el asegurado hace, cabe mencionar que en los seguros universales no se les llama primas sino aportaciones; de esta reserva la aseguradora toma mensualmente el costo que le lleva asegurar a la persona dueña de la póliza. Con ésto puedes ver claramente que las aseguradoras no se cobran a lo chino, solo siguen las instrucciones que están fijadas en el contrato desde un principio.

Finalmente, queremos comentarte que los seguros dotales no generan una reserva como las pólizas universales, éstos, con el tiempo, generan una dote financiera  y también permiten hacer aportaciones adicionales a la prima que pueden ingresar a un fondo de administración ligado al plan.

Pero de todo esto te hablaremos el próximo jueves.

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¿LOS SEGUROS DOTALES SE COBRAN A LO CHINO?

Hace un par de semanas salió publicado un artículo en El Economista, escrito por Juan Tolentino, un periodista al que respeto mucho y que me parece muy profesional y toma muy en serio los temas sobre los que escribe. La semana pasada en su cuenta de Twitter escribió “…aguas, los seguros dotales pueden cobrarse a lo chino…”

Yo leí la nota completa, sin embargo hacen falta algunas precisiones.

El día de hoy vamos a comentar esa nota.

En ella se dice que, si una persona no paga su prima, las aseguradoras empiezan a cobrar de lo que tenga, es decir, si un asegurado muere y “no avisa a la aseguradora”, ésta se empieza a cobrar de la reserva y que, cuando los beneficiarios se dan cuenta de que existe esta póliza y la van a cobrar, la aseguradora les entrega menos dinero, porque ya se cobró las primas que no se pagaron, ésta es  una imprecisión absoluta.

Los seguros dotales tiene dentro de las condiciones generales del contrato, tres opciones por  si el asegurado dejara de pagar por cualquier razón. Son mecanismos a favor del  asegurado para que no se quede sin protección, estos son:

  1. El préstamo automático.
  2. El seguro prorrogado.
  3. El seguro saldado.

Tienen el objetivo de mantener al asegurado protegido, mientras se puede poner al corriente en sus aportaciones. Recordemos que los seguros dotales son seguros de vida en vida. Esto es, le van a entregar la misma suma asegurada a la  familia en caso de fallecimiento prematuro o al asegurado si llega con vida al final del plazo pactado.

A continuación te explicamos como funciona cada cláusula

  1. Préstamo automático. Si el asegurado, por cualquier situación, dejó de pagar sus primas pero la póliza tiene algún valor garantizado y está contemplado en las clausulas el préstamo automático, entonces la aseguradora hace uso de ésta. Su objetivo es que el asegurado no pierda la cobertura en su póliza, la ventaja de esta cláusula es que, cuando el asegurado pueda ponerse al corriente, sus valores garantizados se restablecerán totalmente.
  2. En el seguro prorrogado. Si el asegurado ya no pudo continuar pagando sus primas y su seguro dotal ya tiene valores garantizados, lo que hace la aseguradora es disminuir el plazo contratado y mantiene la misma suma asegurada que contrató.
  3. Finalmente está la opción de seguro saldado, en la cual la aseguradora mantiene el tiempo pactado en un inicio y disminuye la suma asegurada contratada.

 

Pongamos un ejemplo, Juan contrata un dotal a 15 años,  va al corriente y en el año ocho se le presenta una enfermedad crónica, digamos diabetes, que lo manda al hospital, estuvo delicado por varios meses y no paga un año su prima. En ese momento Juan ya tiene una enfermedad y no sería una persona asegurable. Si su póliza se cancelara en automático, el perdería su cobertura y la opción de un nuevo seguro de vida.

Es por esto que, cualquiera de las tres cláusulas anteriores tienen como objetivo proteger a Juan, en ningún momento están pensadas para beneficiar sólo  a la compañía aseguradora.

 

Otra imprecisión en la nota es que dice que, si el asegurado fallece y no se notifica a la aseguradora y años después los beneficiarios la cobran, se les entrega menos de la suma asegurada.

 

En realidad, las cláusulas también dicen que, si la póliza se mantuvo vigente, se les entregará a los beneficiarios la suma asegurada menos las primas no pagadas y si devengadas. Esto quiere decir que si el asegurado estuvo vivo y su póliza al corriente, si fallece y sus beneficiarios se dan cuenta tres o cuatro años después, aunque hubiera entrado en vigor algunas de las cláusulas pero los beneficiarios comprueban que falleció hace tres años, la aseguradora debe reintegrar lo que hubiera tomado después del fallecimiento del asegurado y entrega la suma asegurada completa a sus beneficiarios.

 

En una siguiente entrega, te explicaremos porqué no todos los seguros de ahorro son seguros dotales.

 

 

 

Si tengo 35, ¿cómo garantizo, con seguros, un millón para mi retiro a los 65?

Si debiéramos determinar cuál será tu etapa más productiva en la vida es muy probable que sea entre los 30 y los 50 años, ya que diversos Estudios indican que el ingreso de una Persona Económicamente Activa (PEA) se incrementa a los 36, se consolida a partir de los 40 y empiezan a decrecer a partir de los 50 años de edad. Esos mismos estudios recomiendan que, tratándose de ahorrar para el retiro, las personas deben guardar en ese periodo ( su etapa más productiva) entre el 15 y el 20 por ciento de su ingreso para poder garantizar un retiro más o menos decente.

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¿Quién se preocupa por ti?

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Tú eres la persona encargada de tantas cosas en la familia. De llevar el dinero con que se pagan las cuentas de la casa. Si alguien se enferma de cualquier cosa, eres quien se encarga desde llevarlos al doctor hasta de que se tomen sus  medicinas a tiempo. Si algo se descompuso en el hogar, tú eres quien se encarga de repararlo o llamar a alguien que lo haga. Ya no digamos si hay que llevar a tus hijos a la escuela y recogerlos más tarde. Ya no digamos si ocurrió un accidente en la escuela con ellos, eres la persona a quien llaman para que se encargue de resolver el tema.

Tu función en la familia es clave. Eres quien se encarga de que las cosas en casa funcionen como se debe. Te preocupas de que todo camine lo mejor que se pueda. Hay muchos días en que terminas con ganas sólo de dormir, ya que todos en la familia duermen te sientas en tu sala esperando descansar cinco minutos viendo tu programa favorito y “sin querer” caíste en un profundo sueño. El cansancio acumulado que traes pudo más que tus ganas de ver un rato la tele. Los fines de semana quieres descansar de tanto ajetreo de la semana, pero sucede que algo o alguien requiere de tu tiempo y buena disposición para que lo ayudes. Puede ser pintar la cocina o acompañar a tus hijos a su partido de fútbol a las niñas a su competencia de gimnasia. Siempre hay algo. Nunca falta.

Tienes prohibido enfermarte. Ya no digamos morirte, lo tienes más prohibido. ¿Cómo se mantendría ese equilibrio en la familia si tú te enfermas o mueres? Te da hasta pavor pensar la respuesta. No hay quién se haga cargo de todo lo que tú haces. La familia corre el riesgo de venirse abajo en poco tiempo. Por eso no te gusta pensar en la respuesta. De hecho, no te gusta pensar ni en la pregunta. Es una pregunta que te genera angustia. No hay nadie que se preocupa más por toda tu familia que tú. Es algo que tienes claro.

Hasta aquí es entendible tu preocupación por tu familia y  todo lo que les pueda pasar, aunque sean cosas que no te tengas permitidas es un hecho que te puedes enfermar, accidentarte o incluso morir. Sé que no quieres pensar en eso, pero te tengo una noticia: Muchas personas que no pensaban o esperaban enfermarse, accidentarse o morir, les pasó. Esas son cosas que les pasan a todas las personas todo el tiempo. Tú, lamento decírtelo, no eres la excepción, aunque te guste y prefieras pensarlo así.

Te invito a que pienses en el nombre de una persona que se haría cargo de tus hijos si tú enfermas de gravedad o mueres. También a que me digas el nombre de una personas que se haría cargo de ti en tu retiro. Ya no quiero que me digas quién se haría cargo de ti en caso de sufrir una Invalidez Total y Permanente y ya no pudieras trabajar. No quiero angustiarte de más. Lo que quiero decirte es que debes ser la primera persona que se preocupe por ti. Los seguros son un medio que te puede ayudar a resolver esas preocupaciones y a tener tranquilidad financiera. Los seguros de gastos médicos se encargarán de poner el dinero en caso de que te enfermes de gravedad. Los seguros de vida se encargarán de que en tu casa sigas estando presente con tus hijos por medio de una mensualidad que les permita seguir viviendo y yendo a la escuela. Los seguros de retiro se preocuparan por ti cuando llegues a la edad de disfrutar el fruto de tantos años de trabajo. Lo seguros de Invalidez Total y Permanente se preocuparan por ti, en caso de que sufras una Muerte Económica. Hoy sólo quise decirte que sí hay quién se preocupa por ti y por todo lo que pueda pasarte: los seguros. Sólo eso quería decirte hoy. Por favor, cuídate mucho. Nos leemos en la próxima columna.

Publicado en Capital de México el 26 de junio de 2014

¿Por qué ser dueño de tu seguro de retiro?

Hace unas semanas me contactó Manuel. Tiene 30 años, es soltero, piensa casarse en un par de años más. Es programador de computadoras. Desde hace seis años trabaja en una empresa de diseño web y de administración tecnológica. Desde que empezó a trabajar ha querido ahorrar pero no ha podido hacerlo. Acaba de recibir un aumento en su sueldo y quiere empezar a ahorrar para su retiro. “No tengo nada ahorrado para eso y mi papá me dice que ya debo empezar a verlo pero había hecho decidía” me comentó cuando me contactó.

Una de las cosas por las que Manuel había hecho desidia, como dice, es porque investigó varios seguros de retiro y todos le piden ahorrar hasta los 65 años. Si por alguna razón el ya no puede ahorrar un año, o sea que no paga la prima del seguro, el seguro se puede perder o tener una fuerte penalización -él no quiere hacer un compromiso a tantos años de ahorro- y si, por alguna razón, ya no puede seguir ahorrando tener que perder el seguro y recibir, tal vez, menos dinero del que había ahorrado y, lo peor, quedarse sin seguro para el momento de su retiro.

Lo que Manuel quiere es un seguro de retiro que no tenga compromisos de ahorro tan largos. No quiere comprometerse a ahorrar durante 35 años. Lo que quiere es ahorrar unos 15 años y después dejar que su ahorro siga creciendo. “Pero una cosa que quiero es que tenga un seguro de vida y de Invalidez” Después de escucharlo le comenté que lo que él necesitaba es un seguro de retiro del que pueda ser el propietario en el menor tiempo posible. “A ver ¿Cómo es eso? Explícame” Le comenté que él necesita contratar un seguro que, de inicio, no tenga la obligación de ahorrar tantos años. Un seguro que tenga vigencia de 35 años pero un plazo de ahorro mucho menor.

Este tipo de seguros tienen un beneficio importante para el asegurado. Él sólo se compromete a ahorrar por un plazo de, por ejemplo, 10 años, como el Proyecta 10 de GNP ,y al final de ese tiempo él ya no tiene ninguna obligación de seguir ahorrando. Lo interesante es que la póliza no se acaba ahí. La vigencia del plan es hasta los 60 ó 65 años de edad, dependiendo de a qué edad elija él contratarlo. El seguro de vida y el de Invalidez siguen vigentes durante ese tiempo sin que Manuel tenga que realizar ninguna aportación adicional. Justo en el momento en que Manuel cumple con los años de ahorro acordados el seguro pasa a ser de su propiedad.

¿Por qué digo que de su propiedad? Porque desde que él cumple el plazo a que se comprometió a ahorrar cesa toda obligación de pago pero no así los beneficios de seguro de vida ni el de invalidez. El tiene en su poder una Tabla de Valores Garantizados que cada año que pasa, al valor en efectivo a su favor, sigue creciendo.

Nunca, en ningún año ese valor es menor que el año pasado. Así, su dinero empieza a trabajar a favor de él. Garantizando que sin más pago de su parte la póliza se mantiene vigente y él recibirá el monto de ahorro pactado para su retiro. La póliza es propiedad de él también porque, si en algún momento, después de que terminó de pagarlo, y antes de su edad de retiro que pactó con la aseguradora, él quisiera cancelar su seguro puede hacerlo y sin necesidad de tener que esperar hasta esa edad.

Manuel quedó muy sorprendido cuando armamos su seguro para que tenga garantizados 200 mil dólares en su retiro a los 65 años y él sólo va a terminar ahorrando durante los próximos 10 años, cerca de 80 mil dólares. A los 40 años él ya no se preocupa de tener un compromiso de ahorrar y tiene un seguro de vida vigente por 200 mil dólares y una cobertura por Invalidez total y permanente por la misma cantidad hasta sus 65 años. Eso le hizo sentir de verdad que es dueño de su seguro de retiro. Sólo ahorra 10 años y su ahorro sigue creciendo de forma garantizada.

Después del plazo de pago pactado con la aseguradora quien tiene el control de la póliza es Manuel, porque él es quien decide si le conviene tomar el valor en efectivo antes de su retiro, y cancelar su póliza (o vendérsela a la aseguradora) o esperarse hasta los 65 años y recibir sus 200 mil dólares para su retiro y mantener vigente la cobertura de sus seguro de vida a invalidez. ¿qué te parece? ¿A poco no vale pena?

En lo personal estoy a favor de que las personas sean dueñas de sus seguros. tanto de sus seguros de vida como de sus seguros de retiro. Y también estoy a favor de recomendarte que contrates seguros de ahorro de largo plazo pero con la opción de “pagos” o aportaciones limitadas a un número mínimo de años. Que puedas ahorrar fuerte durante la etapa más productiva de tu vida.

Si te interesa saber cómo puedes ser dueño de tu seguro de retiro, contáctame y pídeme la sesión de asesoría gratuita de 50 minutos por Skype. En ella podré ayudarte a encontrar y contratar el mejor seguro de retiro para ti. ¡Será un gusto asesorarte!

Por hoy es todo, no leemos pronto. Por lo pronto, ¡cuídate mucho!